25 de agosto de 2011

Cambios

¡Buenas noches!

Otra vez que ha pasado bastante tiempo desde la última entrada que escribí, pero la "inspiración" y las ganas de escribir se han cogido unas pequeñas vacaciones y aún no sé cuándo volverán. Por el momento, un pequeñito post que dejo aquí, que mañana hay examen y tengo que estudiar.

Como dice el título de la entrada, han habido algunos cambios últimamente. Para empezar, he conseguido un pequeño trabajito (arubaito); no es nada del otro mundo pero no me voy a quejar en absoluto. Y gracias a este trabajo, con la idea de poder "sobrevivir" (que no "vivir") un poco mejor que hasta ahora, he decidido quedarme más tiempo en Japón; aún no sé exactamente cuánto, pero eso ya se irá viendo.

Algunas cositas más que han pasado, otras que pasarán (ya lo contaré más adelante) y una que desearía que pasase. El mundo va cambiando a cada segundo aunque a veces no nos demos ni cuenta.

Y dicho esto, a estudiar toca.

15 de julio de 2011

Field trip!

¡Buenas tardes!

En mi academia hacemos una "excursión" cada trimestre. En primero tocó la NHK, en segundo a ver Hakone todo nevadito, en tercero fuimos a Kappabashi a ver un poco cómo se hacen los platos falsos que se exponen en los restaurantes y este trimestre ha tocado ir a ver una obra de Kabuki. Inciso: para quien quiera saber qué es el Kabuki, su historia y tal... Lo siento, pero no soy una enciclopedia; para eso ya tenemos al pozo de la sabiduría (con cariño lo digo, ¿eh?)

El periplo ha tenido lugar en el Teatro Nacional de Japón (国立劇場 「こくりつげきじょう」) , donde al año se realizan muchas obras tanto de Kabuki como de otro tipo de teatro (por ejemplo el Noh). Prácticamente todo el resto de asistentes (y habíamos perfectamente unas 500 personas ahí metidas) eran niños o jóvenes japoneses que habían venido con sus colegios ya que, durante este mes de julio, antes de que empiece la obra uno de los actores explica al público la historia, qué representan los efectos de sonido que se oyen, por qué van así pintados los actores, etc.

Casi me alegré y todo de poder entender más o menos un 50% de lo que iba diciendo el hombre... ¡Craso error! Cuando empezó la obra me di cuenta que no entendería absolutamente nada. Haría como los niños pequeños cuando aún no saben leer: fijarme sólo en los dibujitos del cuento. Por suerte, como precavidos que suelen ser los japoneses, cuando te veían cara de ser más guiri que un alemán en Mallorca, a la entrada te daban un papelito con el argumento de la historia escrito en un perfecto (gracias a kamisama) inglés.

Así, la obra, llamada Yoshitsune Senbonzakura (義経千本桜 「よしつねせんぼんざくら」), trata de la huída de Minamoto no Yoshitsune. Después de la caída del clan Heike, supuestamente a manos de Yoshitsune, éste es acusado de traición por su hermano Yoritomo, por lo que tiene que huir con sus aliados hacia Kyûshû. Durante la huída en barco conocen a la familia Taira no Tomomori, encabezada por Ginpei, quien les hospeda en la posada que regentan él y su esposa.

Lo que no sabe Yoshitsune es que precisamente esta familia pertenecía al clan Heike y están deseando vengarse. Además, esta pareja es la que protege al emperador Antoku, el único heredero del clan Heike, que aún es un niño.

En una dura batalla en el barco entre los aliados de Ginpei y los de Yoshitsune, Ginpei es derrotado. Desesperada, su mujer intenta lanzarse al mar junto con el pequeño emperador, pero los aliados de Yoshitsune logran detenerla a tiempo.

Con la mujer capturada y el niño a salvo, Yoshitsune se dirige con ellos hacia la playa, donde Ginpei aún sigue luchando completamente solo y herido contra los aliados de Yoshitsune. Con el niño en brazos, Yoshitsune les promete que protegerá al pequeño emperador con todas sus fuerzas. La mujer, al oír esto, se siente aliviada y se suicida. Ginpei, también con alivio y sabiendo que Yoshitsune protegerá al emperador, se ata un ancla alrededor del cuerpo y se lanza al mar desde las rocas.

Y éste, resumiendo, es el argumento de la obra. Ahora, si me hacen ustedes el favor, ya pueden despertarse, levantar la cabeza del teclado y limpiarse la babilla que se ha ido cayendo. No pude hacer muchas fotos de la obra, además que no se veían muy bien, pero he aquí algunas fotitos para que se haga un poco más amena la entrada ^^


El vestíbulo del teatro


El escenario con el telón aún echado


Ginpei y sus aliados (anda que no echaban humo esas antorchas;menos mal que había un extractor de humos, que sino se hubieran puesto en marcha los "aspersores" que teníamos justo encima de nuestras cabezas xD)


Suke no Tsubone (la mujer de Ginpei) y el pequeño emperador Antoku (que aún no tengo claro si el actor de verdad era un niño o una niña...)


Yoshitsune y sus aliados viendo cómo Ginpei sube a las rocas para luego tirarse


Ginpei a punto de lanzarse al mar

La experiencia ha sido bonita, ver una obra de Kabuki tal y como se realizan desde hace casi 400 años, aunque si no entiendes muy bien el japonés te vas a enterar de poco (según me han dicho, ni los propios japoneses a veces entienden la obra...). Han sido casi dos horas seguidas sin entender absolutamente nada, bastante gente se ha quedado dormida (guiris y no guiris) y al final en lo único que pensaba es en cuánto quedaba para que Ginpei se suicidase de una puta vez... Pero, sin contar con mi absoluta ignorancia en el tema de las artes (lo siento, soy de ciencias), ha sido otra experiencia nueva e interesante que añadir a la pequeña lista que llevo.

¡Hasta otro día!

27 de junio de 2011

Día "japoñol"

Japoñol: dícese de la combinación de algo español y algo japonés. Ejemplos: lentejas al curry, bocadillo de sushi, "cierra la mado, que hace samui", etc. Otro ejemplo de combinación: "espanglish".

Puestos ya en precedentes, el sábado me invitaron a la "fiesta" de cumpleaños de gente que ni conocía. Como una se apunta hasta un bombardeo, como decía mi abuela (que en paz decanse), yo dije que sí.

La tarde empezó quedando con un par de amigos en el barrio de Nakano para ir a disfrutar probablemente de una de las mejores gastronomías del mundo: ¡la española! (barriendo para casa...). Además de poder volver a probar algunos manjares de la tierra que ya casi tenía olvidados,...


He aquí el kalimotxo


Y aquí una riquísima crema catalana


...el objetivo, a parte de ponernos ciegos a comida, era ir a ver a la amiga de estos dos amigos míos (qué lioso) bailar flamenco. Por todos es sabido que el flamenco es muy popular ente los japoneses, sólo ellos sabrán por qué, y creo recordar que es uno de los países con más escuelas de flamenco del mundo (sin contar España, claro).


Cumplida la primera etapa del día, luego tocaba reunirse con el resto de españoles y algún que otro japonés despistado (eso sí, eran "multilingües": que si español, portugués, chino...) en un parque de Roppongi, abrigados por los árboles de alrededor, con mesa y bancos y hasta con lavabos para nuestro uso y disfrute. ¿Y qué puede hacer un grupo de españoles reunidos por la noche en un parque, con un konbini a dos minutos caminando en el que poder comprar cualquier cosa, con mesas y lavabos incluídos y en un país donde es legal beber acohol en la calle...?

(Dejemos un momentito para pensar...)

Correcto: ¡un botellón! Que no se diga luego que no intentamos exportar nuestras costumbres al resto del mundo.


Eso sí, luego lo recogimos todo, lo separamos y lo tiramos en su contenedor correspondiente para reciclaje.

Cómo y dónde acabó la noche ya es otra historia.

¡Hasta otro día!

26 de junio de 2011

Hasta siempre

¡Buenas tardes!

Creo que dije que volvería a escribir más a menudo, ¿verdad? Pero no dije a partir de cuándo...

Hace cosa de un año, más o menos, me enteré que querían cerrar mi antiguo instituto, el IES Sant Martí de Provençals. Supuestamente no había demasiados alumnos que se inscribieran, cada año el número de estudiantes decrecía, así que alguien decidió que el instituto ya no era rentable y debía cerrarse. También corrían rumores sobre que alguna empresa quería comprar el terreno donde se halla el instituto para construir ahí un hotel, ya que el AVE pasará justo por las vías del tren que hay a escasos 50 metros y la ubicación estaría a pocos minutos caminando de la estación del AVE que se está construyendo en el barrio de Sant Andreu (justo al lado de mi barrio, Sant Martí).

Muchos alumnos y ex alumnos se unieron para intentar que no cerraran el instituto; los padres de los alumnos, muchas tiendas y comercios del barrio también quisieron unirse para intentar dialogar con quienes fueran los responsables del cierre. Se hicieron manifestaciones delante del instituto, recogida de firmas, protestas de todo tipo.

Lamentablemente, nada de esto ha funcionado pese a que mucha gente ha puesto empeño en ello. Hace cuatro días se acabó el curso escolar. El 22 de junio del 2011 se cerró definitivamente mi instituto y nunca más volverá a abrir sus puertas.

Todo el mundo recuerda su paso por el instituto. Aquella época de la adolescencia en la que crees que tus padres sólo son una molestia, donde tus amigos son casi lo más importante de tu vida, cuando empiezas a fijarte en aquel chico tan guapo (o chica, según cada uno), la primera vez que suspendes una asignatura y se te cae el mundo encima, cuando dejas a un lado los juguetes con los que jugabas cuando eras pequeño por salir de fiesta con tus amigos, tu primera borrachera, el primer beso, la "primera vez"...

Estuve ocho años en ese instituto. Ocho años de mi vida en los que reí, lloré, me frustré, tuve miedo, pasé de todo y de todos, hice (muchísimas) campanas, conocí a muy buena gente que luego se convertirían en verdaderos amigos, y a otros que mejor olvidarlos... Seis años de educación secundaria que acabaron convirtiéndose en ocho por repetir curso dos veces (nadie es perfecto, ¿no? :P), donde todos pasamos tantas experiencias, algunas buenas y otras malas, que nos han hecho madurar un poquito y que nos han puesto en el camino de la vida que ahora estamos viviendo.

Sigo sin encontrarlo justo pero es otra experiencia más que nos toca vivir, nos guste o no.

Por todo, muchas gracias. Siempre te recordaré, IES Sant Martí de Provençals.



10 de junio de 2011

Back!

¡Buenas tardes!

Después de un mes desde que publiqué la última entrada, hoy vuelvo (a medias) de mi letargo.

Podría parecer que no ha pasado nada, digamos, interesante durante este último mes, pero simplemente es que no estoy "inspirada" (por llamarlo de alguna manera) en escribir más entradas... Vale, me habéis pillado, diremos la verdad: soy una -aquí vendría una palabra que creo que todo el mundo se imagina; como pista diremos que empieza por "p"- vaga.

Han habido reencuentros con compañeros de mi antigua clase reconvertidos en "flyjins" (como la menda), con profesoras, cenas de despedida, tardes tranquilas con amigos tomando algo, un Oktoberfest, una manifestación (por ponerle un nombre), karaokes, más y más cenas, un terremoto en España (sí, sí, he dicho España y no Japón), el Barça proclamándose campeón de la Champions...

Como se puede ver, son pequeños momentos que se pueden vivir en cualquier parte del mundo, no son sólo exclusivos del país del sol naciente. Pequeños momentos que son importantes, de esos que cuando los recuerdas te viene una sonrisa a la cara. Y, aunque ahora quizá no sepa el valor que tienen, los atesoraré hasta que me dé cuenta del valor que de verdad se merecen.

Todo lo que sube también baja, es la famosa Ley de Murphy, y obviamente todo lo que empieza también tiene que acabar, lo queramos o no. Así que, aunque todavía queda una brizna de esperanza, que eso nunca se tiene que perder, más vale ir haciéndose a la idea cuanto antes mejor. Así la caída será menos dolorosa; o eso es lo que queremos creer...

¡Hasta otro día!