16 de febrero de 2011

De blanco

¡Buenas tardes!
Ya hacía un tiempo que no escribía ninguna entrada, así que ya iba siendo hora de hacer algo.

Este fin de semana pasado, como ya comenté, estaba de mudanza, así que he andado bastante liada. Aprovechando que el día 11 era fiesta (Día de la Fundación de Japón), decidí trasladar todas mis cosas durante esos tres días; menuda la hora en la que se me ocurrió... El viernes, que ya tenía pensado llevar las dos maletazas llenas hasta el nuevo piso, se pone a nevar. Tras hora y media, más o menos, de paseíto, la menda llegó con los brazos hechos polvo, calada hasta los huesos y con una mala hostia que no me aguantaba ni yo misma (por suerte, mi buena compañera de piso me ayudó con una de las maletas, así sólo tuve que hacer un viaje).

Al día siguiente, casi más de lo mismo: mochila con algunas cosas que me quedaban por llevar, bolso en un hombro y portátil en el otro. Segundo round: brazos y hombros aún hechos polvo, pero esta vez con un poco menos de mala leche.

El domingo, por suerte, ya sí fue el último día. Tenía que volver a la habitación para la inspección (que todo estuviera limpio y recogido, que no me llevara algo "prestado"...), así que el día anterior dejé un par de bolsas que no pude llevarme y no hacer el viaje en vano. Tercer round: cuerpo en general recuperándose y más contenta que unas pascuas porque me devolvieron todo el dinero de la fianza.

Conclusión final: no me vuelvo a mudar si no es estrictamente necesario; algo así como que la casa se caiga a trozos.

Y como novedad (nótese el tono irónico), ¡otro post sobre la nevada en Tôkyô! Se ve febrero es un mes en el que hace bastante frío y alguna que otra vez nieva, así que el tiempo no quiso darnos un respiro y aprovechó para soltar en pocos días toda la nieve que había ido acumulando.

Una es de Barcelona y no tiene muchas ocasiones de ver nieve en su ciudad, así que siempre me hace ilusión ver cómo nieva y cómo todo se vuelve blanco, entremezclándose con los colores de los árboles, el asfalto, las casas...


Al despertarme al día siguiente, aprovechando que hacía solecito, salí un poco antes de casa e hice unas cuantas fotos de camino a la estación.



Justo delante de casa y en la zona del barrio en la que estoy hay algunos campos de cultivo, que aparecieron totalmente cubiertos de una gruesa capa de nieve. Espero que no se hayan estropeado mucho los productos, que ya tengo ganas que los pongan a la venta para probarlos.

El templo del barrio (por la puerta que hay creo que es sintoísta) también apareció nevadito; anda que no se esmeraban los ¿monjes? en dejarlo todo bien limpito.


Muy bonito todo, de verdad, pero a ver si ya llega de una vez la primavera, que estoy harta de tanto frío.
¡Hasta otro día!

5 comentarios:

Chiqui dijo...

Fiesta de inauguración!!!! :D

Sílvia dijo...

Creo que esto ya lo he vivido; ¿será un déjà vu...? xD

Anónimo dijo...

que suerte tenes de estar viviendo ahi , y ver tan hermosos paisajes, ya quisiera estar yo ahi, tenes que decir como hiciste para estar ahi ehhh ajajja, espero que sigamos en contacto, cuidate y que tengas buena suerte en todo lo que te propongas, hasta pronto.

atte, belen ( en la argentina aburrida ajjajaj)

Anónimo dijo...

silviaaaaaaa la proxima mudanza k tengas k hacer k sea la de barcelona para venirte a vivir kon edu y conmigo no ?¿ te estamos esperando jjajajajaja xampi

Mireia dijo...

Oh! no sabia que vivieu les dues silvies juntes :) felicitats!!
jo.. sona bé per allà, just estavem mirant pis per aquell canto des de shinjuku -> Nakano-Nerima-Koenji etc.... ! a veure com ens va la recerca! :D

Per cert! a veure si algun cop tenim l'oportunitat de conèixe'ns :D
Petons!